Goliardo Ceibe
Barcelona
O.M.G. (Organismos Modificados Genéticamente), no confundir con O.N.G.
(estas siglas serán comentadas en otra ocasión).
La biotecnología es la nueva arma todopoderosa al servicio del capital.
Otro negocio que, como viene siendo habitual, es bien aceptado por la
mayoría de la sociedad mientras saque dinero. Aquí prima el "maleficio" del
ya anunciado negocio por encima de la vida. La biotecnología manipula, con
las manos de sus servidores y asalariados, la naturaleza de las semillas
para sacar o conseguir lo que prácticamente quieran.
Primero nos vendieron el "avance tecnológico" como muy importante y de
una grandiosidad enorme para la humanidad, ya que de esta forma todas las
semillas manipuladas genéticamente resistirían mejor "ciertas plagas" y
ciertos herbicidas que "hay que usar", y nos añadían que la producción sería
mucho mayor y mejor, es decir: mejores cosechas y más abundancia.
Visto así, la idea no parece mala y con tal de estudiar un poco el
tema...¡a ver qué se esconde aquí!, ya que siempre debemos dudar de lo que
nos ofrece el S.S.istema. Dijeron que era la única forma de acabar con el
hambre en el mundo. Como siempre, este "avance"€ (si a esto se le puede
llamar así) no tiene finalidades filantrópicas ni humanitarias (en su mejor
sentido), ya que obedece al capital y se pone a su servicio, por lo que nos
han mentido otra vez (¿qué te pensabas...?). ¡Mentira!, ya que el fin de
estos experimentos, que son y serán adquiridos por algunas de las grandes
firmas comerciales o multinacionales, desembocan en el beneficio y negocio
privado, no en el bien social.
Además, dichas semillas valen sólo para una vez: sus herederas serán
comestibles pero estériles, por lo que no podrán reproducirse.
Aquí es donde entramos de lleno en su proyecto y negocio que, como todos
los suyos, son horrendos (aunque éste sobrepase a los otros por tratarse de
la alimentación que todo el mundo necesita). De esta manera se dependerá de
sus semilleros: como quieran, cuando quieran y al precio que impongan.
¿Acabar con el hambre o aumentarla? Y quienes no entren por ese tubo, no
cosecharán y pasarán hambre o recogerán flacas cosechas, o los parásitos y
nuevas plagas les comerán lo poco que brote de la tierra.
No debemos olvidar que la mismas empresas o firmas que venden las
semillas ya manipuladas y "resistentes" son también las que ofrecen y venden
los herbicidas y antiparásitos, etc, que están probados y son tan eficaces
contra esas plagas que, de una forma sincera, crearon y estudiaron en sus
perversos laboratorios.
Hasta aquí, un resumen muy corto de los transgénicos: un repaso rápido de
lo que son y con qué finalidad han sido diseñados o inventados. ¡Ah!, antes
de que se me olvide: quien sepa más cosas y esté más informado o informada,
que continúe este artículo, ya que éste es un periódico y medio de expresión
libre y abierto a críticas y propuestas, y este tema es bastante amplio y de
mucha importancia, así como es muy enriquecedor escuchar e intercambiar
opiniones.
Después de este paréntesis, quiero continuar con algunas críticas más.
Todavía no se conocen las consecuencias que estas manipulaciones pueden
causar en la naturaleza, salud humana, salud animal y en todo el entorno del
planeta.
Ya sabéis que esto es relativamente actual, por lo que se desconocen los
efectos secundarios o varios. Lo que sí conoce el capital, es que esto es un
buen negocio para su economía y una buena forma de dominio para tener
sometidas a las culturas que todavía subsisten con su agricultura
autogestionada y de supervivencia: aquí entran las invasiones aéreas en sus
territorios dejándoles caer todo tipo de insectos devoradores o plagas que
nosotros y nosotras debemos denunciar y combatir quitándoles las caretas a
estos asesinos y criminales. Pero lo que más me enfada y agita es que se
apropien y patenten algo que es de toda la humanidad. ¡Nadie tiene derecho a
apropiarse de una semilla, hacerla de su propiedad privada y registrarla
como suya! Esto lo hacen-facen con el Vº.Bº. (Visto Bueno) de sus leyes y el
mutis de la fiel feligresía "democrática" y "gentes de bien". Están
dominando en un terreno tan importante como es el de la alimentación, o por
lo menos, van lanzando sus propuestas y dardos horribles. Ante esto
solamente nos queda ser lo más rebeldes y lo más honestos y honestas que
podamos: ¡integrales y coherentes en nuestra lucha diaria contra el vestiglo
que nos quiere oprimir y controlar! ¡No! Apoyar una agricultura ecológica y
que no utilice nitratos ni herbicidas y que defienda el cultivo sano y
natural; apoyar las luchas que varios colectivos a nivel mundial llevan a
cabo contra los transgénicos, denunciando su política e informando a los
agricultores de lo que pretenden estas firmas que les ofrecen estas semillas
más "productivas", con el doble filo de dependencia de sus semilleros.
Todo vuelve a lo mismo y es: anticapitalismo.
Una alimentación lo más sana posible es fundamental para nuestra salud.
Escoger la fruta de temporada y evitar los congelados puede ser lo mejor
dentro de todo el "pastel" que tenemos. Una alimentación vegetariana ayuda
aún más al respeto mutuo con la naturaleza, o una alimentación equilibrada,
donde el 90% sean verduras, cereales, frutas, legumbres y productos lácteos,
también.
Y para quienes consuman carne o pescado, pues intentar rebajar las
cantidades, ya que no se puede olvidar que los animales destinados a
producir carne, como pueden ser las vacas o los cerdos (por no decir más
ejemplos), comen y necesitan muchos cereales y verduras para engordar (amén
de piensos y otras cosillas...). Aquí entra en juego lo que está pasando, o
mejor dicho, lo que están haciendo a la madre Amazonía, donde destruyen
selva virgen para implantar enormes campos destinados al pasto para vacas,
que a su vez son destinadas a las carnicerías de Europa, Japón o USA, y
mejor dicho aún, son destinadas a convertirse en hamburguesas o platos de
carne de los McDonalds o restaurantes. Pero ojito: los habitantes de la
Amazonía no quitan ninguna ventaja ni utilidad para su existencia que no sea
la destrucción de su riqueza natural, la cual bien gestionada y repartida,
les ha garantizado y seguiría garantizando la subsistencia y comodidad.
Aquí ya entraríamos en otros campos que también merecen ser analizados.
Avanzar en programas de agricultura y cultivos naturales sería positivo, y
apoyar todas esas propuestas, si van empapadas de autogestión y una idea con
fines sociales, mucho mejor. Defender y apoyar las agriculturas indígenas y
de subsistencia es fundamental y justo, solidarizándonos con esos pueblos
que resisten e incluso atacan a este sistema voraz que se llama F.M.I. o
como queráis llamarle, debe ser siempre prioritario para continuar nuestra
rebelión constante y disidencia hacia la dominación y destrucción que
representan las firmas comerciales y sus multinacionales.
Termino añadiendo que hay más cosas que los transgénicos, ya que por
ejemplo los piensos manipulados, antibióticos o recetas que le dan de comer
a los animales e incluso vitaminas o semillas transformadas para cereales o
legumbres, pueden ser muy perjudiciales para nuestra salud y mentalidad: a
este paso, dentro de poco incluso intentarán controlar nuestra forma de
pensar, según la dieta alimenticia que consumas. ¡No te dejes dominar ni
controlar. Levántate y rebélate contra ellos! Mucha salud para ti, que has
leído este escrito y ¡Acción Directa!