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cnt
n°298 febrero 2004
Entrevista a Juan de la Lama, abogado laboralista
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Entrevista a Angel Espinosa, Secretario de Patrimonio
del C.N. de la CNT ....................................................... 16
Juicio del CES
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E
l día 5/12/1996 un buen número
de compañeros y compañeras de la
CNT decidimos concentrarnos pací-
ficamente ante la sede del Consejo
Económico y Social, allí donde fir-
man, negocian y nos venden las cúpulas em-
presariales, estatales y sindicaloides
(CC.OO.-UGT). No nos dejaron estar allí ni dos
horas y más de 100 anarcosindicalistas fuimos
detenidos y llevados a unas inmundas depen-
dencias policiales de Madrid. Varios compañe-
ros fueron heridos por la violencia de las fuerzas
de orden público. El trato no pudo ser más ve-
jatorio. Hay que destacar la "hospitalidad" ofre-
cida por las fuerzas de seguridad del Estado a
las compañeras detenidas. El trato especializado
de hostigamiento físico y moral por parte de
"los mejores vigilantes de nuestra libertad y
democracia" tienen un nombre: vileza policial.
Pero, ¿qué nos llevó a concentrarnos dicho
día? Para esto habrá que realizar una peque-
ña exposición histórica para ver por qué he-
mos llegado a este macro-juicio contra la CNT.
Durante la guerra civil y el franquismo la
CNT sufrió las represalias más bárbaras y entre
ellas la incautación de todos sus bienes mate-
riales. Los bienes de la CNT pasaron a la pro-
piedad de la Falange Española y otras
organizaciones similares. Restablecida la mo-
narquía se reconocen distintos derechos ele-
mentales, entre ellos la Libertad Sindical. El
nuevo régimen implantado dicta la ley 4/86
en la que se acuerda la devolución de los
bienes incautados a los sindicatos, entre
ellos a nuestra CNT. La administración del Es-
tado, desde el año 1978, tiene con detalle los
datos de todos los bienes incautados, sabe quie-
nes son sus verdaderos propietarios y el Esta-
do está obligado por la ley, que él mismo
realizó, a devolverlos íntegramente.
Tenemos que mencionar que nunca se nos
ha proporcionado documentación alguna refe-
rente a los bienes incautados. Siempre el Es-
tado se ha negado a devolver los bienes
robados y a través de varios artificios judicia-
les se queda, hasta ahora, con los bienes de
nuestra organización. Y no creáis que esto es
algo nuevo con el gobierno del Partido Popu-
lar. PSOE y UCD han mantenido la misma prác-
tica. Aquí se demuestra un aserto anarquista:
En el poder centro, izquierda y derecha se com-
portan del mismo modo; avasallando.
No podemos dejar fuera de esta historia el
agravio comparativo entre la CNT y la UGT.
Ambas organizaciones tenían un patrimonio y
una implantación similar antes a la guerra ci-
vil. En el año 86 el gobierno entrega a cuen-
ta del patrimonio incautado a la UGT 4.100
millones de pesetas. Con posterioridad se les
han entregado varias cantidades y numerosos
locales que les fueron incautados. La cifra ron-
da los 20.000 millones de pesetas, 120 millo-
nes de euros. ¿Qué ha recibido la CNT? Menos
de 250 millones de pesetas y unos pocos lo-
cales que han costado grandes esfuerzos.
Las acciones de la CNT, las reclamaciones ad-
ministrativas, las judiciales han sido innume-
rables. Los procedimientos en los tribunales
están siendo muy costosos, tremendamente
lentos y prácticamente inútiles. La perversi-
dad del estado democrático ha quedado
demostrada en estos años. Nuestros bienes
robados por los fascistas hace más de 60 años
siguen en poder del llamado Estado democrá-
tico. Entendemos que el motivo principal de la
no devolución de lo que nos pertenece sea el
impedir financiar adecuadamente nuestra or-
ganización. Nos hemos negado a recibir sub-
venciones y otras prebendas. Pero no creerá
la administración estatal que vamos a dejar
que nos roben apoyados en la impunidad que
goza dicha administración.
Llegamos a nuestros días tras este breve
repaso. El juicio programado para el día 1 de
marzo del 2004 es un acto más del Estado-Ca-
pital contra la CNT. No sólo se nos ahoga eco-
nómicamente, ahora pretenden, tras sinuosas
argucias legales y grandes mentiras por parte
de varios estamentos, condenar a 105 com-
pañeros y compañeras acusándolos de desor-
denes públicos, coacciones y daños. Pide por
ello la fiscalía varias sanciones, penas y mul-
tas. Éste es el pago a nuestra lucha por un sin-
dicalismo de los trabajadores y las trabajadoras.
Los medios desinformativos no se quedan en
menos; "los cenetistas destrozan la sede del
CES" emborronaba la prensa escrita del capi-
tal. "Los anarquistas asaltan y destrozan la
sede del dialogo social" ladraba la televisión
estatal. El ministro de trabajo de entonces y
los líderes de CC.OO. y UGT se aunaron ese
mismo día para condenarnos. Aquell@s que
viven del dinero público condenan a los
que reclaman sus legítimas propiedades.
Debemos ser los únicos que en un sistema que
legitima la propiedad privada se nos niega di-
cho derecho. Y estaríamos dispuestos a des-
prendernos de dicha propiedad si los demás
hicieran lo mismo.
A pesar de todo la CNT ha seguido rea-
lizando su acción sindical y social en con-
tra de todas las trabas. No han conseguido
pararnos. A pesar del juicio previsto tampoco
lo podrán hacer, aunque las sentencias sean
contrarias a nuestra organización y nuestr@s
militantes. Nuestro objetivo es claro: la trans-
formación social, y éste no lo podrán parar to-
dos los juicios, los robos, atropellos, ataques...
Si nosotr@s tenemos claro qué es lo que po-
demos esperar del entramado sistema del Ca-
pital y el Estado, ell@s deben saber lo que
pueden esperar de nuestra organización y de
nuestra militancia.
Decir que esta vez deseamos y esperamos
la solidaridad que otras veces hemos dado.
Queremos el máximo apoyo a las actividades
previstas y a las reivindicaciones planteadas.
La CNT solidaria con tantos colectivos y cau-
sas espera la solidaridad de todos aquellos y
aquellas comprometidos en la lucha social, es-
peranzados en un mundo mejor y libre, en una
sociedad responsable y digna que atiende a la
llamada de una justicia real y denuncia los ac-
tos de una justicia falsificada.
Sur de Iberia, uno de enero de dos mil cuatro.
El próximo 1 de marzo 105 anarcosindicalistas han sido llamados al juzgado de lo penal n° 10 de
Madrid para ser juzgados por los hechos acaecidos el 5 de diciembre de 1996. De los "hechos
acaecidos" dicho día habría mucho que hablar, pero para empezar nada mejor que una aclaración
previa: todo juicio estatal es una farsa. Esto lo decimos desde la convicción que ni la CNT ni los
encausados serán juzgados en honor a la verdad y que el Capital-Estado lanzará todos sus dardos
contra las compañeras y los compañeros.
Manifiesto en defensa del anarcosindicalismo
ante el juicio contra la CNT
No podemos dejar fuera de
esta historia el agravio
comparativo entre la CNT y
la UGT. Ambas
organizaciones tenían un
patrimonio y una
implantación similar antes
a la guerra civil. En el año
86 el gobierno entrega a
cuenta del patrimonio
incautado a la UGT 4.100
millones de pesetas. Con
posterioridad se les han
entregado varias cantidades
y numerosos locales que les
fueron incautados. La cifra
ronda los 20.000 millones de
pesetas, 120 millones de
euros. ¿Qué ha recibido la
CNT? Menos de 250 millones
de pesetas y unos pocos
locales que han costado
grandes esfuerzos
S.O.V. de Barcelona
Desde la transición española los anarcosin-
dicalistas hemos reclamado el derecho que
todo trabajador tiene, que no es otro que po-
derse organizar como crea conveniente y
donde crea oportuno, pero como siempre el
poder regula la vida y la iniciativa del ser hu-
mano. La constitución es la madre de todas
las leyes que en este país existen; en ella se
nos dice que todos los españoles somos igua-
les ante la ley, pero lo que no se dice es cómo
podemos serlo cuando existe discriminación.
Dicen que uno de los artículos de la car-
ta magna recoge que todos los españoles tie-
nen derecho al trabajo y hay mas de 3
millones de parados; es curioso. También re-
coge esta carta que tenemos derecho a una
vivienda, pero para ello tenemos que hipo-
tecar nuestras vidas y eso el que pueda, por-
que hay trabajadores que no pueden ni
hipotecarse, por aplicarse aquello de tanto
tienes tanto vales, pero ese problema no lo
tiene Felipe de Borbón y Grecia ni el hijo de
Aznar, por citar unos ejemplos. No tenemos
los mismos derechos; por lo tanto, no pode-
mos ser iguales ante la ley.
Sindicalmente, a unos les conceden pri-
vilegios y a otros les quitan los derechos
que ellos mismos, en su ley, conceden. Des-
de el gobierno de Suárez, la CNT ha estado
reclamando el patrimonio sindical acumu-
lado y el patrimonio histórico de nuestra
organización.
El patrimonio sindical acumulado (PSA) es
el patrimonio que durante la dictadura fran-
quista se creó con las cuotas sindicales, que
eran obligatorias para todos los trabajadores
de este país; la confederación reclamó el de-
recho al disfrute de este patrimonio de to-
dos los trabajadores sin distinción de
afiliación sindical, pero las centrales sindi-
cales colaboracionistas no estaban de acuer-
do porque eso habría sido una igualdad de
desarrollo sindical en esos momentos, por
eso se optó por lo que hoy se conoce como
comisión de patrimonio, que está compues-
ta por los sindicatos que más votos han sa-
cado en las elecciones sindicales, el gobierno
y la patronal. Sabiendo quién compone esta
comisión podemos imaginar a quién favore-
ce el resultado de las deliberaciones de sus
reuniones. Mientras unos vendían convenios
en los años ochenta y posteriormente hací-
an las reconversiones industriales, otros eran
encausados por reclamar lo que por derecho
es de todos. ¿Quién dijo que todos somos
iguales ante la ley?
CC.OO. y UGT han estado usurpando el de-
recho de miles de trabajadores con la excu-
sa de que son mayoría, cuando en este país,
por desgracia, la afiliación a los sindicatos es
de un 10% de los trabajadores asalariados.
Pero quizás lo más curioso es que han llega-
do a denunciar a compañeros de la CNT por
reclamar el PSA de sus localidades (Iguala-
da, Olot, Figueras).
Respecto al patrimonio histórico (PH), di-
cen que con el paso de los años las cosas se
olvidan, pero nosotros no debemos olvidar,
y menos cuando la memoria nos hace recor-
dar que en 2004 nuestra organización será
llevada a juicio por reclamar el derecho a
ejercer una actividad sindical y exigir que se
devuelva lo que es nuestro, lo que en 1939
le arrebató la fuerza de las armas y lo que
no han querido devolver de los diferentes
gobiernos de este país con su deseo de ce-
rrar páginas de la historia. Ya en el gobier-
no de la UCD se hizo la ley de patrimonio,
que debía servir para devolver los bienes in-
cautados por los golpistas del 36. ¿Por que
será la CNT la única organización, de las que
vieron secuestrado su patrimonio, a la que
no se lo han devuelto íntegramente, cuando
a la otra central sindical que existía en los
años treinta (la UGT) le han devuelto lo que
le quitaron y le han dado diez veces más? Por
ser iguales ante la ley no será.
Los tiempos cambian, pero la represión
continua siendo igual o peor que antes. ¡No
a la represión sindical!
La libertad sindical y el derecho a disfrutarla
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