cnt
n°298 febrero 2004
Cultura
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277
libros
poesía
Antonio Rosado y el
Anarcosindicalismo andaluz.
Morón de la Frontera
(1868-1978)
Antonio Rosado y el Anarcosindicalismo andaluz.
Morón de la Frontera (1868-1978)
Ángel Sody de Rivas
Ediciónes Carena
Barcelona.2003
232 págs. 15
ISBN 84-607-4984-3
Antonio Orihuela
A
ntonio Rosado y el Anarcosindicalismo
andaluz, supone la última aportación de
Ángel Sody de Rivas a la recuperación de
las personas vinculadas al movimiento
libertario y a esa otra Historia que,
expulsada de la historia oficial, sólo se invoca, bajo
las formas de su demonización, cuando interesa.
Con el propósito de rendir homenaje a los pri-
meros y saldar cuentas con la segunda, Antonio
Rosado y el anarcosindicalismo andaluz nos con-
duce sobre tres dimensiones históricas (general,
particular e individual y subjetiva) sobre las que
se concretan contextualmente el movimiento
anarquista, su ideario y su acción. Solapándose,
a todo ello, la visión de un testigo de excepción:
Antonio Rosado.
Así, Ángel Sody va acotando en su trabajo una
especie de estructura en tres pisos (en ciertos
aspectos braudeliana) en la que sobre el tiempo
general de las coyunturas históricas se superpone
el especial de las luchas y organización obreras de
la baja Andalucía y que se culmina con la dimen-
sión particular que la documentación generada por
Antonio Rosado, o en torno a su figura, aporta a
la comprensión de esta parte de nuestra historia
que se dilata entre los prolegómenos de la Iª
Internacional, las primeras luchas y organizaciones
obreras en el contexto del campo andaluz, la repre-
sión del anarquismo, la revolución del 1936, la
reorganización del movimiento libertario en la clan-
destinidad durante el franquismo y la reconstruc-
ción de la CNT.
Es por este armazón por el que podremos
movernos para asistir de la mano de Ángel Sody a
esa conferencia en Madrid donde Fanelli habla en
un francés e italiano que apenas nadie logra enten-
der a la veintena de compañeros que habrían de
fundar la sección española de la primera interna-
cional, la misma que tres años después, en 1882,
justo antes de ser prohibida por el gobierno de
Sagasta, tiene ya en Andalucía 28.000 federados.
Una cifra suficientemente inquietante como para
poner en marcha el primero de los montajes enca-
minados a liquidar el movimiento anarquista en
España: La mano negra. Desgraciadamente no será
el último y en el libro de Ángel Sody podremos
encontrar rica y actualizada información sobre
cómo el Estado ha utilizado esta estrategia del
terror para reprimir y poner fuera de juego al movi-
miento libertario. El Caso Scala, de tan nefastas
consecuencias para nuestra organización, o los más
recientes montajes policiaco-mediáticos en Madrid
y Valencia o los compañeros detenidos en Grecia,
son ejemplos claros de cómo se reactiva la coacción
cuando las organizaciones anarquistas empiezan a
dar síntomas de recuperación y acción social.
A los montajes sigue la represión y aquí, el libro
de Ángel Sody, insiste en el vigor y la fuerza del
anarcosindicalismo andaluz, siempre presto a resu-
citar de sus cenizas, a reproducirse por más que
tenga en las cárceles, en algunos momentos, a casi
un tercio de todos sus federados. Así nos va dando
cumplida cuenta Ángel Sody de la agitación agra-
ria en el campo andaluz a lo largo del primer ter-
cio del siglo XX, la estructura cenetista en la baja
Andalucía, sus congresos, informes, negociaciones,
gestión y difusión de las ideas ácratas, así como la
participación de Antonio Rosado en el discurrir de
la vida confederal.
Interesantes son también los capítulos sobre la
resistencia revolucionaria a los facciosos en Morón,
otro más de los episodios bélicos manipulados por
los vencedores y, sobre todo, lo que significó la gue-
rra para poder poner en marcha las Colectividades
Agrarias (1936-39) en las zonas de Andalucía no
controladas por los golpistas, sus dificultades mate-
riales, la presión del PCE sobre ellas, etc.
Pero todo esto, insistimos, no hace perder al
libro sus otros objetivos y tanto la historia de las
Sociedades Obreras Anarquistas como después la
propia de la CNT moronense van siendo desgrana-
das en este libro, articuladas, cuando hay motivos
para ello, al devenir personal de Antonio Rosado.
El trabajo se cierra dedicando sus últimos capí-
tulos a la brutal represión que sufrieron los cene-
tistas con el fin de la guerra, los episodios de la
guerrilla y el abotargamiento del movimiento liber-
tario hasta la reconstrucción de la CNT en 1976.
Por todo ello, a pesar de la compleja estructu-
ra del libro, Antonio Rosado y el anarcosindicalis-
mo andaluz, pone a nuestra disposición otro
fragmento más al complejo puzzle de la vida y
vigencia del movimiento anarquista en España, su
firmeza y su arraigo, aspectos que siguen sin ser
digeridos ni por la historia oficial ni por la políti-
ca institucional, y que son ya la base de un nuevo
desbordamiento.
Antonio Rosado y el
Anarcosindicalismo
andaluz nos conduce
sobre tres dimensiones
históricas sobre las que se
concretan
contextualmente el
movimiento anarquista,
su ideario y su acción.
Solapándose, a todo ello,
la visión de un testigo de
excepción: Antonio
Rosado
Goliardo Ceibe
Fue en Albalate,
en Albalate... El Luchador.
Como en tantos otros sitios,
Hombres y Mujeres inocentes,
honrados y pobres labradores...
ganaderos y trabajadores...
fueron blanco de la tiranía y del crimen...
de la tiranía del poder y acusados de... ¡no se
sabe qué!
Fue aquí y el pueblo se acuerda de ti.
¡¡El crimen se cometió aquí!!...
Bien lo saben las gentes entradas en años...
bien recuerdan... ¡¡ay!!... todos aquellos daños.
Le llamaban el Pépa...
José Sotomayor...
Aquel joven que los fascistas asesinaron,
toreándolo como a un indefenso toro...
Ellos eran más de ocho... y... ¡¡tú, solo estabas!!
Fue aquí, en la bien conocida Era del Juanillo.
Valiente y honrado era el Pépa...
Cobardes y asesinos, quienes segaron su corta
vida.
Hoy la tierra de esta era...
pide Justicia... ¡grita, grita!... ¡¡Pépa!!
En vuestra memoria debe quedar.
Quedar, para que nunca vuelva a pasar.
Pero... ¡ojo!... Yo, os lo quiero recordar.
Fue en Albalate,
en Albalate el Luchador...
Aquí, donde le quitaron la vida, a José
Sotomayor.
Joven de 26 años...
que en Mayo de 1939, ganó para mí, el nombre
de: ¡Luchador!
Desde el precipicio, que lanzaron su cuerpo sin
vida,
hoy corre el viento de la Libertad...
Fue en Albalate... ¡¡Pépa!!...
Fue en Albalate... ¡¡¡Nunca te podrán olvidar!!!
Explicación: Un compañero de la CNT de aquí
(Barcelona) está escribiendo un libro sobre las
colectividades y represión fascista en su pueblo de
Teruel... Me explicó el crimen del joven Pépa y que
le compusiera una poesía para su libro. Por des-
gracia hubo muchos casos así que no sabemos...
¡¡Basta de crímenes fascistas!!
¡¡Por la libertad verdadera!!
Joven e inocente