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Prevención
cnt
n°298 febrero 2004
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288
Manuel A. Oliva
CNT - La Puebla del Río
U
na pregunta se me plantea desde que leí estos enunciados. ¿Cómo se podrá evi-
tar y combatir un mal si no es evaluado? Esta pregunta que es tan obvia para
muchos prevencionistas no lo es tanto para las miles de empresas que no cuen-
tan con medios y personas para la prevención y para las que los tienen y no los
utilizan adecuadamente. Como ya mencioné en el anterior escrito en más del
80% de los puestos de trabajo no se sabe técnicamente qué riesgos para la salud comporta
trabajar. Es mi intención desarrollar elementalmente qué debe ser una evaluación de riesgos.
Parto de la premisa de que todo accidente laboral es un fallo en la organización y puesta
en práctica de la PRL. Toda dirección de una empresa, privada o pública, debe desarrollar un
plan preventivo. Este debe ser operativo, es decir: que funcione adecuadamente, que no se
quede en un papel más en las mesas de la dirección. Este programa de trabajo debe priorizar
actuaciones determinadas, organizar las funciones de cada trabajador y realizar un segui-
miento del sistema preventivo de la empresa. Algunos/as ya estaréis diciendo que lo plante-
ado es un absurdo porque ninguna empresa lo va a realizar. Es posible que tengáis razón, pero
si queremos cuidar nuestra salud y seguridad en el ámbito laboral este ideal que expongo debe
convertirse en práctica habitual.
Os voy a desarrollar las diez preguntas de oro para saber cómo se gestiona la prevención
en las empresas:
- ¿La dirección de la empresa muestra interés por las condiciones de trabajo de los
trabajadores/as?
- ¿Están definidas las funciones y responsabilidades del personal responsable para
prevenir riesgos laborales?
- ¿Se efectúan evaluaciones de riesgos y de condiciones de trabajo en la empresa para
aplicar las mejoras convenientes?
- ¿Los trabajadores y trabajadoras reciben formación para realizar su trabajo de
forma segura?
- ¿Son informados los trabajadores/as de los riesgos existentes en los puestos de tra-
bajo y de la manera de prevenirlos?
- ¿Están formalmente establecidos los órganos de prevención legalmente exigibles en
la empresa aportándoles los medios necesarios?
- ¿Están programadas las revisiones de instalaciones, máquinas y equipos para con-
trolar su funcionamiento seguro?
- ¿Se efectúan revisiones en los lugares de trabajo para velar por la correcta realiza-
ción de las tareas?
- Los trabajadores/as con relación de trabajo temporal, subcontratas, a tiempo par-
cial... ¿tienen el mismo nivel de protección que los restantes?
- ¿Se garantiza la vigilancia periódica de la salud de todo el personal que trabaja en
la empresa?
Con la contestación a estas preguntas tendremos un primer paso para valorar la empresa
en lo referente a riesgos laborales. ¿Cuándo ha de hacerse la evaluación de riesgos? Tras la
entrada en vigor de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales dicha evaluación debe
extenderse, inicialmente a toda la empresa. Posteriormente debe realizarse en los puestos de
trabajo que se vean afectados por modificaciones en los equipos de trabajo, sustancias o pre-
parados químicos, el acondicionamiento de los lugares de trabajo, un cambio en las condiciones
o la incorporación de un trabajador/a a un puesto con condiciones especiales. Es importante
recalcar que es una obligación legal para el empresario (artículo 16 ley PRL). Dicho empresa-
rio es el responsable de garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores de su empresa.
La evaluación la realizará el propio empresario, los trabajadores designados, el servicio de pre-
vención propio o un servicio de prevención externo. Será en todo caso el empresario quien
determine quién llevará a cabo la evaluación.
Existen diferentes formas de realizar una evaluación de riesgos. Muchas de ellas están
incluidas en normativas específicas. El INSHT ofrece también distintas metodologías valida-
das. Las podréis obtener en su página web (www.mtas.es/insht). Hay en dicha web una muy
interesante encuesta de autovaloración de las condiciones de trabajo. No es la evaluación de
riesgos necesaria para valorar las incidencias de los mismos pero al menos sirve para identifi-
car riesgos y tiene la ventaja que la puede hacer cualquier trabajador/a sin necesidad de tener
una formación superior en PRL.
Teniendo en cuenta que son el conjunto de las condiciones de trabajo las que determinan
una situación de riesgo o riesgos se pueden clasificar en diferentes categorías:
- Condiciones de Seguridad: Son aquellas condiciones materiales que están determina-
das por la maquinaria, los equipos o las instalaciones.
- Contaminantes ambientales: Son aquellos contaminantes físicos, químicos o biológi-
cos, presentes en ciertas actividades y que pueden ocasionar diferentes enfermedades pro-
fesionales.
- Medio ambiente de trabajo: Se incluyen en este apartado las características ambienta-
les presentes en todo trabajo como son la iluminación y las condiciones ambientales que
pueden ser agravantes de otros factores.
- Exigencias del puesto: Todo trabajo exige un esfuerzo físico y mental, que condiciona-
rá la aparición de la fatiga. Si se conoce a priori el grado de esfuerzo que va a exigir el
desarrollo de una tarea determinada, se podrá prevenir la aparición de la fatiga.
- Organización del trabajo: Se incluyen aquí factores como la jornada de trabajo, el ritmo
de trabajo, la comunicación con superiores y compañeros, etc., en cuanto que son fac-
tores determinantes no sólo de la patología laboral clásica y de la fatiga, sino también
de la motivación, la satisfacción en el trabajo, etc...
- Organización de la prevención: Se contienen aquí los mecanismos que permiten poner
en práctica la prevención de los riegos profesionales.
La experiencia de cada trabajador puede proporcionar una valoración general de diferen-
tes factores muy positiva para la acción preventiva. Sería un primer análisis para detectar los
principales problemas presentes en su trabajo.
Paso a exponer sintéticamente los aspectos relativos a cada actividad laboral de la empre-
sa para un análisis de las condiciones de trabajo:
- Tareas a realizar. Su duración y frecuencia.
- Lugares donde se realizan los trabajos. Características de espacio, clima interno o exter-
no, iluminación, suelos, paredes, salidas, pasillos, limpieza, orden, etc.
- Personas que realizan las tareas, tanto permanentes como ocasionales.
- Otras personas que puedan ser afectadas por las tareas o que pueden influir en ellas (visi-
tantes, subcontratas, público general).
- Formación y capacidades de los trabajadores en relación con las tareas que ejecutan.
- Instrucciones, procedimientos y órdenes de trabajo, todos ellos efectuados por escrito.
- Instalaciones, maquinaria, equipos, herramientas, etc., puestos a disposición de trabaja-
dores para la ejecución de tareas.
- Instrucciones y demás información facilitada por los fabricantes y suministradores de
máquinas, equipos, instalaciones, etc., así como de productos y materias primas.
- Característica de los materiales que se manipulan (tamaño, forma, peso, superficie, etc.).
- Movimientos que se realizan al manipular materiales (distancia, altura, espacio disponible...).
- Sustancias y productos utilizados y generados (naturaleza, estado físico, información
sobre riesgos y medidas de seguridad, etiquetado...).
- Energías utilizadas (aire comprimido, electricidad...), así como generadas en el ambien-
te de trabajo (ruido, radiaciones, vibraciones, etc.).
- Medidas de control aplicadas.
- Señalización.
- Exigencias de la legislación vigente.
- Información sobre los riesgos más comunes y las medidas recomendadas por la
Administración y entidades de reconocido prestigio.
- Datos y medidas propuestas a partir de la vigilancia de la salud de los trabajadores.
- Datos propios y externos sobre accidentes y enfermedades derivadas de cada actividad.
- Organización y métodos de trabajo.
- Datos de evaluaciones anteriores.
- Información sobre la tarea facilitada por los propios trabajadores, así como sus sugeren-
cias al respecto.
Evaluar los riesgos
para combatirlos
Decíamos en la segunda entrega de esta serie de artículos sobre Prevención de Riesgos Laborales en la
exposición de la Ley de PRL que existían unos principios para la acción preventiva. Entre ellos están evitar los
riesgos, evaluarlos y combatirlos en su origen. Desde un punto de vista funcional estos tres principios están
para mí directamente relacionados.
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