cnt
n°305 octubre 2004
Actualidad
1
155
CNT - Valencia
F
inalizada la guerra civil, con la victoria
del ejercito de Franco, millones de
trabajadores tuvieron que exiliarse,
otros no tuvieron esa suerte y fue-
ron detenidos mientras intentaban
salir del país o huían al monte, para estos, les
esperaba un calvario de torturas, años de cár-
cel, clandestinidad, y finalmente una trágica
muerte. Así fue como muchos pasaron a ser en-
cerrados en comisarías, cuarteles o plazas de
toros (improvisados campos de concentración y
tortura del ejército franquista).
Aquí en Valencia, en el actual cementerio de
Paterna, se encuentran las fosas comunes y
tumbas, donde fueron aparar los cientos y cien-
tos de cadáveres de los trabajadores que eran
trasladados al campo de tiro de Paterna, don-
de eran fusilados por los pelotones de fascis-
tas, la mayoría de los trabajadores asesinados
habían luchado contra el fascismo y muchos
pertenecían a las organizaciones obreras CNT y
FAI (como es el caso de los hermanos Pellicer),
otros estaban afiliados la UGT o a partidos de
la izquierda, otros simplemente eran intelec-
tuales y maestros que se negaron a colaborar
con el régimen franquista.
Trabajadores de Paterna, Xeraco, Benica-
lap, Benimamet, Tavernes, Alaquas, Ribarro-
ja, Burjassot y de muchos mas pueblos y
barrios proletarios de la ciudad del Turia, fue-
ron asesinados y enterrados en las fosas co-
munes de Paterna, desde 1939 hasta principios
de 1950, de su recuerdo solo quedan unas bal-
dosas que registran sus profesiones, sus años
y sus edades. También otros trabajadores Ma-
drileños, Vascos, catalanes y asturianos fue-
ron trasladados a Valencia donde fueron
"pasados por las armas" del franquismo.
Uno de estos casos es el de Joan Peiró, vi-
driero anarcosindicalista catalán, que fue de-
tenido por la GESTAPO en Francia y entregado
a las autoridades españolas del régimen, fue
trasladado a Valencia donde fue condenado a
muerte, el fascismo antes de asesinarlo inten-
tó que se convirtiera en un dirigente del sin-
dicato falangista, Joan Peiró, fiel a su ideal
anarcosindicalista y a sus compañeros asesi-
nados y torturados, se negó a la colaboración
con el fascismo. Como relata la historiadora
Dolors Marín : "J. Peiró fue fusilado a las ocho
y media de la tarde el 24 de Julio de 1942, en
el campo de tiro de Paterna con otros seis com-
pañeros de su mismo sindicato, la CNT".
La dictadura fascista se sirvió de su victo-
ria militar y política, para controlar y eliminar
físicamente desde 1939 hasta casi los últimos
coletazos del franquismo, a una población re-
signada y expoliada por 40 años de dictadura.
Son miles de vidas segadas, de familias
hundidas de amigos desaparecidos y tortura-
dos por la dictadura., para ellos y sus familiares
la historia ha pasado con los ojos vendados,
son los nombres anónimos de los luchadores
del pueblo, son los olvidados de la historia y
también de la justicia, sobre todo de la justi-
cia social.
Para todos ellos van dedicadas estas líneas
...para los sin nombre, para los asesinados en
las oscuras noches del fascismo, para esos obre-
ros que nos han enseñado que la libertad se
conquista luchando.
No cerremos los ojos, no olvidemos a nues-
tros compañeros, la memoria también es un
arma. Por la recuperación de la memoria his-
tórica de la clase obrera. Ni olvidamos, ni per-
donamos.
Más información:
www.nodo50.org/valencia_lliberta-
ria/noticia.php?id=707
Aprovechando el periodo estival, y de manera espontánea, se han multiplicado los
actos de recuperación de la memoria histórica de nuestra organización. Los
sindicatos de CNT han querido hacer, de esa manera, un homenaje a los
compañeros mayores, protagonistas de una gesta revolucionaria que la
historia oficial se empeña en olvidar de sus páginas, pero también
recordar la brutal represión que se desencadenó con el triunfo del
fascismo contra todo aquello que significara justicia y progreso social
Recuperando la memoria
histórica de la CNT
G
regoria Aramendiria, de 90 años,
perdió el jueves a su marido, Ma-
rià Casasús. Ayer, junto con me-
dio millar de personas, estaba en
el centro cívico Francesc Macià
de Terrassa para recordar a su marido, a los
"compañeros" y a otros muchos anarcosindi-
calistas que lucharon contra Franco. "A él le
hacía mucha ilusión venir, estaba entusias-
mado", explica Gregoria mientras, muy quie-
ta, espera que empiecen los parlamentos.
Detrás de ella está Manel Llàtser, que tam-
poco quiere olvidar. A los 16 años se incorpo-
ró a la columna Durruti. Al acabar la guerra,
cuando aún no había cumplido 18 años, deci-
dió quedarse en Barcelona y trabajar en la clan-
destinidad. En su casa se imprimía Solidaridad
Obrera y CNT. Lo detuvieron cinco veces y des-
pués de la última emprendió el camino del exi-
lio. En la comisaría recibió muchas palizas, pero
lo que más recuerda no son los golpes, sino
que le robaron "todos los libros". Para él los
ideales anarcosindicalistas siguen vivos. Aun-
que ahora, admite, lograr "que un hombre se
rebote es mucho más difícil porque los estó-
magos están más llenos". Con todo, tiene cla-
ro que "los derechos no se piden, se ejercen".
Pocas sillas más hacia la derecha, Joan
Ullés, de 84 años y tarrasense, recuerda aún
la muerte de su hermano mayor cuando tan
sólo tenía 20 años. Recibió la noticia mien-
tras luchaba en el frente de los Pirineos. Pri-
mero le dijeron que había muerto en la
batalla, tiempo después descubrió que lo ha-
bían matado de un tiro en la espalda cuan-
do intentaba escaparse de las tropas
franquistas que le habían hecho prisionero.
Pero "como el de mi hermano hay miles
de casos", señala Ullés. En Francia pasó por
cinco campos de concentración y entró a for-
mar parte del maquis. "Yo -remarca orgullo-
so- fui el primer revolucionario de España".
Con 14 años se afilió a la CNT, y cuando Fran-
co se alzó contra el Gobierno de la Repúbli-
ca, "pedí las llaves del taller en el que
trabajaba al amo, ahí reparamos miles de ar-
mas y fabricamos un nuevo prototipo. Cuan-
do el Ministerio de Defensa lo probó nos hizo
un pedido de 5.000 armas". El taller se llamaba
Taller Confederal número 1.
Joaquina Dorado estuvo tres años en la
prisión de les Corts. Pasó por dos consejos de
guerra. "Cuando el juez me dijo que me juz-
gaba por auxiliar a la rebelión yo le pregun-
té qué rebelión porque fueron ellos, los
fascistas, los que se rebelaron". Al final cam-
biaron el sustantivo por la denominación "ac-
tividades clandestinas".
Cada anarcosindicalista tiene una histo-
ria. En la sala de actos del Centro Cívico Fran-
cesc Macià, sin embargo, también están los
descendientes de los que lucharon o padecie-
ron la derrota de la Guerra Civil española. En-
tre ellos, Roberto Samsó, uno de los bisnietos
de Anselmo Lorenzo, el fundador del diario So-
lidaridad Obrera y de las Juventudes Liberta-
rias. Samsó vio como un día, cuando tenía
nueve años, se llevaron a su padre del núme-
ro 32 de la calle de Casanova de Barcelona.
Poco antes Frederica Montseny, la histórica
dirigente anarquista "había venido a casa para
advertirle de que corría peligro, pero él con-
testó que no había hecho nada y que por lo
tanto no tenía que huir". El padre de Samsó,
presidente del sindicato del espectáculo, no
regresó. Roberto todavía no sabe como murió.
Hijos y nietos de militantes
Entre el público, abundan las caballeras blan-
cas, pero en el escenario los treintañeros son
mayoría. El primero en coger el micrófono es
el más veterano y el organizador del acto,
Just Casas, hijo y nieto de militantes de la
CNT, también anarcosindicalista y profesor de
historia de la Universidad Autónoma de Bar-
celona (UAB). Este acto, asegura, "es un re-
conocimiento a los abuelos que son portadores
de unos ideales que no han muerto con el
tiempo porque son universales, unos ideales
que defienden una sociedad sin oprimidos".
Casas se lamenta de que "los fascistas re-
cuerdan a sus muertos" y constata que "el
movimiento libertario y la CNT ha cometido
una injusticia porque hasta ahora no había
reconocido a los que nos han precedido". Re-
cordar, sirve, según él, "para que la CNT no
muera nunca porque los ideales de libertad no
pueden morir". Después de los jóvenes, fue-
ron los abuelos los que acabaron tomando la
palabra. No en vano, el encuentro anarco-
sindicalista había sido convocado bajo el lema
de "Homenaje a nuestros abuelos".
Fuente: EL PAÍS | Cataluña 25-07-2004
Recuperación de la memoria histórica
Medio millar de personas homenajean
en Terrassa a los anarcosindicalistas
que lucharon contra Franco
La violencia fascista
contra el pueblo
Los olvidados de Paterna:
Monumento erigido por la CNT en el lugar que ocupó el campo de concentración de Albatera (Alicante).
/ J.C. RUIZ ROCAMORA