Libros. Elogio del pronunciamento. De los modos de
integración del pronunciamiento estudiantil............. 26
Música. Rapsodia Libertaria. El nuevo libro/disco
de Los Muertos de Cristo ............................................ 27
Cultura
cnt
n°305 octubre 2004
2
255
Fahrenheit 9/11
Documental
Dirección y guión:
Michael Moore
Montaje:
Kurt Engfehr, Christopher Seward ,T. Woody
Richman
Fotografía:
Mike Desjarlais
Música:
Jeff Gibbs
Producción:
Kathleen Glynn, Jim Czarnecki
EE.UU., 2004
2 h 3 min
Germinal
S
eguramente cuando el lector tenga en las
manos este ejemplar de cnt, las lluvias
habrán hecho su aparición y una "rebe-
quita" le protegerá de los primeros fríos.
Sin embargo, en el momento en que escri-
bo estas líneas, achicharran de lo lindo los cálidos
rayos de Febo. Como escribiría Elías García en algu-
no de sus artículos aparecidos en estas mismas pági-
nas en los años treinta del siglo pasado. No me
encuentro en el "Sur", como está de moda decir
ahora, sino en el destino de mi peregrinaje anual
cinéfilo habitual: París. Aunque, en esta ocasión, el
comentario no va a ser sobre alguna película, que
estrenada en el festival de Cannes, llegará esta pró-
xima temporada a las pantallas más cercanas. Como
no podía ser menos el filme escogido es la discuti-
da, elogiada, criticada, taquillera y no sé cuantas
cosas más Fahrenheit 9/11. Obra del no menos con-
trovertido director y escritor estadounidense Michael
Moore autor, entre otras, de Bowling for Colombine.
La personalidad de Moore despierta una fuerte
ambivalencia. Ronchas son sus millonarias cuentas
corrientes, su narcisismo o su capacidad de "vender"
y levantar la polémica. Como, añadiría yo, debería
levantarlas su militancia "demócrata" y su convenci-
miento de que lo más importante es echar a Bush en
las próximas elecciones de noviembre. Como si eso
fuera a cambiar algo el rumbo del imperio. Kennedy
lo era y debería recordarse la guerra de Vietnam.
Tampoco las declaraciones y el programa del candidato
Kerry permiten albergar muchas esperanzas. Son
hechos que chocan con los planteamientos y la filo-
sofía de esta película. Como suponemos que el señor
Moore es cualquier cosa menos tonto, es legítimo que
se extienda una cierta sombra de sospecha sobre él y
sus películas.
Sin embargo hay dos hechos que convierten a
Fahrenheit 9/11 en una obra no sólo recomendable
para ver sino representativa de la necesidad de que el
arte, sea el que sea, retome su función crítica y com-
prometida. No al estilo del sectarismo que se ha prac-
ticado en España en los últimos meses sino de forma
total, que denuncie situaciones y ejerza de lanza tér-
mica que rompa los muros que levanta la cada vez
más controlada información. Pertenezca a quien per-
tenezca el periódico, la cadena televisiva o la emiso-
ra de radio. En primer lugar que, por fin, en una pelí-
cula "made in USA", por lo menos de las que llegan a
las colonias, se relacione cuestión social con la "polí-
tica del imperio". En segundo lugar que no se haga "a
toro pasado". Por el contrario plantea las cuestiones
en tiempo real y con la confesada intención de inter-
venir en la vida pública de su nación. Algo que debe
rechinar a algunos políticos españoles, léase uno de
ellos el nombre del andaluz José Rodríguez de la
Borbolla, que se ofenden mucho cuando los ciudada-
nos abandonan la actitud borreguil que se espera de
ellos entre votación y votación.
Fahrenheit 9/11 tiene la virtud de denunciar a los
beneficiarios de las guerras con nombres y apellidos.
No es una denuncia genérica sino que habla de
hechos, empresas, negocios concretos. De aquellos
que son las "bases", como él mismo dice, del presi-
dente Bush: los millonarios propietarios, accionistas
y ejecutivos. Aquellos que cambian la expresión de
la cara cuando les preguntan si enviarían a sus hijos
a la guerra de Irak. Los mismos que se negaron a fir-
mar un trámite que hubiera permitido investigar el
pucherazo cometido que permitió la elección del
actual autócrata norteamericano. Enfrente, los de
siempre: los pobres, los que se oponen, más cons-
cientes, o los que pasan a engrosar las filas de los
que morirán lejos de sus pueblos, los que se con-
vierten en "carne de cañón" al servicio de los supe-
riores intereses imperiales.
La película, evidentemente, no presenta ninguna
innovación formal. Está realizada con pulcritud. Tiene
algunos aciertos visuales y un pulso sostenido que
rara vez pierde. Su tono documental la acerca al espec-
tador y quizás explique parte del éxito que ha obte-
nido. Otras propuestas más arriesgadas, referidas a
este país, como la Octavia de Basilio Martín Patino y
el análisis de la Transición que realiza, han tenido
menos suerte. De todas formas la esperanza es lo últi-
mo que se pierde. La situación económica y social cer-
cana ofrece elementos más que suficientes para que
a las pantallas no sólo se asomen películas como ésta,
sino otras que traten temas del momento. Hace unos
meses lo hizo Julio Medem y su Pelota vasca. ¿No hay
ningún guionista, director o productor que ayude a
la comisión parlamentaria a intentar que los ciuda-
danos entiendan qué pasó el 11-M?
El cine en la vida social
cine
Redacción
E
n la librería asociativa Traficantes de
Sueños existe una cuenta abierta, a
nombre de JUSLI ("Biblioteca Sahara"),
donde puedes ingresar dinero que irá
destinado a la compra de libros para
una Biblioteca en los campos de Refugiados
Saharauis.
Esta iniciativa la desarrolla JUSLI (Jovenes Unidos
por un Sahara Libre), asociación juvenil que traba-
ja en una doble vía:
- Fomentar el espíritu crítico y concienciar sobre
la realidad del pueblo saharaui (charlas, exposi-
ciones, coloquios...).
- Puesta en marcha de proyectos que favorezcan el
desarrollo integral del pueblo saharaui.
Actualmente JUSLI lleva a cabo dos proyectos:
1. Un Curso de Formación de Animadores en el Ocio
y el Tiempo Libre, que se desarrollará en el cam-
pamento de refugiados saharaius de la wilaya de
El Aaiún (Tinduf, Argelia) a finales de este año.
2. La construcción de una Biblioteca en el campa-
mento de refugiados de El Aaiún. Esta bibliote-
ca hay que nutrirla de libros, ¡ahí es donde entras
Tú! Tenemos que levantar el edificio, se están
tramitando los permisos, crear el espacio con
mesas, sillas, estanterías... y por supuesto llenar
esas estanterías de libros.
JUSLI se plantea la propuesta, pero no la hace
sola:
- Nuestr@s amig@s saharauis están tramitando la
construcción del edificio (materia prima y mano
de obra).
- Alí, un maestro sordo de la Escuela de Educación
Especial de El Aaiún, junto con sus alumn@s, se
van a encargar de la elaboración de las estante-
rías, mesas, sillas, etc. en su taller de carpintería.
Pero necesitamos de un aporte económico para
la compra de estos materiales y llenar las estanterí-
as de libros. Aquí es donde puedes colaborar, ingre-
sando unos eurillos en la cuenta abierta en la Librería
Asociativa Traficantes de Sueños (para la compra de
libros en/a través de esta) o bien en la cuenta de
JUSLI: 2100 5751 11 0100030414 (a nombre de
Asociación JUSLI, incluyendo tu nombre y a que
proyecto quieres que se destine).
Si estás interesad@ en recibir más información,
y/o participar más activamente, puedes ponerte en
contacto con nosotr@s y...
- Llamarnos si conoces de algún sitio donde sería
interesante charlar sobre la situación del pueblo
saharaui.
- Pasarte por las reuniones y trabajar con
nosotr@s.
- Colaborar en la recogida de materiales u otras
campañas.
- O si no dispones de mucho tiempo pero te ha gus-
tado la idea, puedes colaborar económicamente
en cualquiera de los proyectos.
Para lo que se te ocurra no dudes en ponerte en
contacto con nosotr@s:
Teléfonos: 696 419 614 y 654 948 606.
E-mail: jusli@webespecial.com
Dirección correo convencional:
C/ Agracejo 19, bajo A. Madrid 28039
Libros para el
Sahara
La personalidad de Moore despierta una fuerte
ambivalencia. Ronchas son sus millonarias cuentas
corrientes, su narcisismo o su capacidad de "vender" y
levantar la polémica. Como debería levantarlas su
militancia "demócrata" y su convencimiento de que lo
más importante es echar a Bush en las próximas
elecciones de noviembre. Como si eso fuera a cambiar algo
el rumbo del imperio