Julián Vadillo
P
ero el horror y la barbarie no fue
obstáculo para que sigamos ade-
lante en nuestra lucha y para que
podamos realizar un somero aná-
lisis ante lo ocurrido hace un
año. Han pasado ya 365 días y son muchos
los acontecimientos que han sucedido. El pue-
blo español salió a la calle en las horas
siguientes al atentado, y felizmente no para
pedir venganza sino para pedir paz y que se
parara la escalada de violencia. Como se había
producido un año antes ante la guerra en
Iraq, donde el gobierno de España actuó de
manera tiránica y prepotente contra un pue-
blo como el iraquí (¿pero qué gobierno y
Estado no es prepotente?), el pueblo español
no se quedó en casa aterrorizado de miedo.
Otro punto positivo es que el pueblo espa-
ñol no permitió la mentira y la manipulación.
Cuando desde instancias gubernamentales se
insistía en la autoría de ETA y todos los indi-
cios apuntaban al terrorismo islámico, nadie o
casi nadie se dejó engañar. La gente salió a la
calle nuevamente, ahora para exigir la verdad.
Pero lo más triste es que aún hoy siguen
muchos escudándose en su mentira y no se
bajan del burro. Las víctimas y sus familiares
para ellos no tienen ningún valor.
Igualmente pudimos comprobar cómo al
demostrarse la autoría islámica nadie arreme-
tió contra los inmigrantes con quienes convi-
vimos. Se supo distinguir muy bien dos
fenómenos completamente distintos, la inmi-
gración y el terrorismo. Y esto a pesar de que
algunos demagogos intentaron llevar el deba-
te a estos extremos.
Sobre el cambio de gobierno del 14 de
marzo los anarquistas no albergamos ninguna
esperanza. Esa no es nuestra lucha. La actitud
caciquil y despótica de la derecha española
(que mostró su verdadera cara en este tiempo
haciendo gala de toda su historia) fue apro-
vechada por el oportunismo de un PSOE ansio-
so de poder. No nos valen gestos como el de
la retirada de la tropas españolas de Iraq si
ello no va acompañado de una condena explí-
cita al militarismo y a todas las guerras.
En la misma medida son criticables y cen-
surables los gestos de una Iglesia católica que
para lo único que valió fue para dar una misa
a las víctimas. ¿Se planteó la Iglesia la posi-
bilidad de que entre las victimas hubiera gente
de distinta concepción religiosa o ateos? El
clero jamás se plantea tales cuestiones y el
11-M fue una muestra más, en todos los sen-
tidos, de cuáles son las actitudes de todas las
religiones.
No quiero olvidarme de la actitud hipócri-
ta de la inútil Casa Real. Sus lágrimas de coco-
drilo fueron rechazadas por mucha población,
que a la entrada de los hospitales les repro-
charon que solo hayan muerto pobres y tra-
bajadores, los que cogen los trenes por la
mañana. Y allí nunca se veía a Juan Carlos de
Borbón, Felipe o Letizia Ortiz. Y ello no fue
óbice para que apenas dos meses después se
celebraran los fastos públicos de una boda real
en Madrid (que nos costó un ojo de la cara)
donde no tuvieron ni la dignidad de rendir un
homenaje a las 192 victimas del 11-M cuando
pasaron por delante de Atocha.
El compadreo del poder solo sirvió para lle-
var adelante una estúpida comisión que ana-
lizara los hechos. Pero para algo ha servido. Lo
primero para volver a comprobar la prepoten-
cia y chulería de José Maria Aznar y séquito,
donde insultaron a diestro y siniestro a todo
aquel que no comulgara con ellos.
La pantomima de comisión también nos
sirvió para ver y escuchar el testimonio des-
garrador de la madre de una víctima, Pilar
Manjón. Yo tengo que reconocer que su testi-
monio me impresionó. Pero más me impresio-
nó aún cuando un dirigente conservador del
PP, a la sazón Eduardo Zaplana, le pregunta-
ba si militaba en algún partido o sindicato de
la oposición.
Cuando ocurrió la catástrofe, la CNT de
Guadalajara y el grupo Nestor Majnó de la FAI
fuimos de los primeros en condenar el acto en
nuestra zona. Nuestro comunicado se difundió
por medios locales y provinciales. Un año des-
pués pensamos lo mismo. A la barbarie, el
terrorismo y la guerra nuestra más enérgica
repulsa y condena en todas sus variantes. Los
culpables del 11-M son varios. El integrismo
islámico como ejecutor, pero los servicios secre-
tos del Estado deberían de explicar muchas
cuestiones. El Estado plenipotenciario es otro
de los culpables.
Ese día murieron trabajadores y estudian-
tes, es decir los de abajo, es decir, el pueblo.
Y por eso el pueblo respondió. Elocuente fue
la frase de una compañera mía norteamerica-
na que, cuando vio las imágenes del 11-M, le
vinieron a la cabeza las imágenes del 11-S.
Ella me dijo: "Los americanos después del 11-
S pidieron guerra. Los españoles pedisteis paz".
El pueblo pidió paz y que tome nota quien la
tenga que tomar.
Pero la violencia y la barbarie es idiosin-
crasia de este sistema y sus acólitos, como la
religión y el nacionalismo. Y mientras viva
este sistema desgraciadamente seguirán exis-
tiendo 11-M o guerras. Los anarquistas siem-
pre estaremos con el pueblo y con las víctimas,
nunca con los poderosos y los verdugos.
Xavier Valle
B
uen ejemplo de lo que acabo de
decir es la reciente creación de una
fundación que el género humano
echaba en falta: la Fundación
Manuel Fraga Iribarne. Entre los
patrones de la mentada fundación se encuen-
tran viejos conocidos de la política española,
personas acostumbradas a afilar los caninos
en los cantos de las mesas de los restaurantes
de cinco o más tenedores, e incluso personas
incursas en episodios trágicos de la reciente
historia de la democracia española. Un repaso
rápido nos depara los nombres del cuñado de
Manolo Fraga, Carlos Robles Piquer, el nombre
de Marianito Rajoy, Abel Matutes y Loyola de
Palacio; más atención hay que prestar al nom-
bre de Rodolfo Martín Villa, aquel ministro del
Interior que algún día declarará lo que sabe
sobre el atentado contra la sala de fiestas
"Scala", una acción programada en los sumi-
deros del Estado donde se bañaba Felipe
González y que costó la vida a varios trabaja-
dores (alguno afiliado a la CNT), además de
suponer un punto de inflexión para nuestra
organización sindical. En el ámbito más domés-
tico, llama la atención la presencia de un cate-
drático de la Universidade de Santiago de
Compostela que ocupó el cargo de "Magnífico
Reptor", aupado con los votos del nacionalis-
mo gallego. Nos estamos refiriendo a Ramón
Villares Paz, también nacido en Vilalba, la
patria chica de Fraga y también de Monseñor
Rouco Varela, ese prelado que prefería ocultar
los tocamientos practicados por algún sacerdote
en la diócesis de Madrid al tiempo que reco-
mendaba a las familias de los menores que
rezaran, que rezaran mucho... por el alma de
los sacerdotes tocadores. En fin. Ramón
Villares, a quien se le tenía por persona res-
petable, resulta que, además de saber mucho,
escribir tomazos y ocuparse de los cursos de
verano de la UNED en Galiza, además de ocu-
par carguito en la fundación Fraga, también es
uno de los redactores del nuevo Estatuto que
ha elaborado una comisión de notables por
encargo del Bloque Nacionalista Galego (BNG).
Algo así como jugar con dos barajas.
Si la composición del patronato de la
Fundación Manuel Fraga Iribarne pone los
pelos de punta, cuando se percata uno de
los objetivos de la misma, entonces entra de
lleno en el delirio. Según el artículo cuarto
de sus estatutos, son finalidades de la fun-
dación "conservar y usar provechosamente
la casa natal de Manuel Fraga en Vilalba
(Lugo), haciendo (sic) de ella museo, archi-
vo, biblioteca y centro de actividades..." con
las miras puestas en "la realización de estu-
dios e investigaciones científicas sobre la
obra personal y la producción escrita de
Manuel Fraga, y sobre el pensamiento huma-
nista cristiano en que se fundamentan
ambas...". Ya estoy viendo la casa donde nació
Fraga convertida en santuario al que acudi-
rán a expiar sus numerosos pecados los car-
gos altos y medio-altos del Partido Popular
y hasta incluso cabe la posibilidad de que el
conselleiro de Cultura y Jefe Regional del
Movimiento, camarada Pérez Varela, habilite
un ramal del Camino de Santiago para que
peregrinos y devotos echen un par de rezos
por al alma negra del político vilalbés. Este
tipo de decisiones estratégicas tienen siem-
pre su otra cara que, en este caso concreto,
atañe a la localidad de Perbes, donde Fraga
ha pasado alguno de los momentos más emo-
cionantes de su vida personal y política, y en
cuyo cementerio reposan los restos de su
mujer, Carmen, que hace años que le espera
pacientemente.
Pues bien, ¡qué diran ahora los naturales
del lugar! ¿Se verá la Xunta de Galicia en la
obligación de establecer una sucursal o sub-
sede de la Fundación en el chalet de Fraga
en Perbes para que, entre baño, cañita y
paseo en lancha, las mesnadas de veranean-
tes puedan calentarse el cocoroto estudian-
do los discursos del malo de Fraga? También
lo estoy viendo. Más gasto, más pasta tirada
al camino.
Para terminar este desahogo, tan sólo una
reflexión más. La inmensa jeta que suelen
mostrar los políticos españoles ha quedado
superada con esta maniobra de Fraga y sus
mariachis ya que no han guardado las debi-
das formas y aguardado un tiempo pruden-
cial para montarse el quiosco. Quiero decir
que crear de la nada más absoluta una fun-
dación con cargo a los presupuestos genera-
les del Estado y hacerlo desde el poder, desde
la poltrona de la presidencia de la Xunta de
Galicia y, por tanto, desde el manejo de la
pasta, es una muestra más de la falta de
escrúpulos con que se maneja Manolo Fraga
en la vida pública, desde hace muchos años.
Hubiera debido esperar a retirarse de la polí-
tica y, entonces sí, entonces montar hasta un
tíovivo (él, Fraga, sí que es un auténtico "tío
vivo") con su dinerete ahorrado, que es
mucho y no se devalúa, pero hacerlo desde
la posición del "boss" que maneja los dine-
ros públicos es toda una lección ejemplifi-
cante de la catadura ética del malo de don
Manuel. Que les parta un rayo, o dos si son
pequeños.
cnt
n°311 abril 2005
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Opinión
Ya ha trascurrido un año desde que nos levantamos aquella mañana y pudimos
comprobar horrorizados la mayor matanza de civiles que se producía en Madrid desde
los bombardeos fascista durante la Guerra Civil. Y aunque toda España se consternó, los
que vivimos cerca de donde se produjo la barbarie, que incluso salvamos la vida por las
casualidades del destino, todavía nos horrorizamos ante lo sucedido. Porque muchos
esa mañana no cogimos el tren por haber huelga en la Universidad. Quizá este artículo y
esta reflexión no hubiesen existido nunca. Como me dijo un compañero de organización
pocos días después "tu puedes decir que eres hijo de una huelga"
Hace unos días, el Diario Oficial de Galicia (DOG) ha publicado al menos dos
interesantes órdenes. El día 22 de febrero aparece clasificada como de "interés cultural"
una nueva y flamante fundación. Galiza, para aquella persona que no lo sepa, ya no es el
país de los 3.000 ríos o una cifra similar, es, más bien, el paraíso de las fundaciones que
germinan a lo largo y ancho de la geografía galaica como si se tratase de moscas en un
cuerpo podrido
11-M. Un año después
Apadrinando la ciudad
Es necesario que la separación entre la Iglesia y el
Estado sea una realidad y, en materia educativa,
debemos exigir que la enseñanza religiosa no se
incluya en el currículum educativo