egipcios le volvieron a detener y ahí se volvió
a perder su pista.
Gracias a las llamadas telefónicas que in-
terceptó la policía italiana, la Fiscalía de Milán
descubre que efectivamente Abu Omar es se-
cuestrado por unas 15 personas que le meten
en un furgón y le trasladan a la base de Avia-
no. De ello no hay duda puesto que los se-
cuestradores llevaban teléfonos móviles italianos
y se siguió la pista de las llamadas realizadas des-
de el punto del secuestro hasta Aviano. Una de
las llamadas se hizo al Estado de Virginia, don-
de tiene su sede central la CIA, y otra al Con-
sulado de Estados Unidos en Milán. También se
ha sabido que uno de esos móviles estaba en El
Cairo al día siguiente del secuestro. Gracias a los
móviles se ha podido saber en qué hotel se alo-
jaron los secuestradores y dónde alquilaron el
furgón y el coche que usaron para el secuestro.
En febrero de este año, funcionarios a car-
go del fiscal antiterrorista Armando Spataro se
presentaron en la base aérea de Aviano y exi-
gieron les fueran entregados los registros de
cualquier avión estadounidense que hubiera
llegado o salido de la instalación militar por la
época en que el clérigo fue secuestrado. Al pa-
recer ya hay identificados 12 agentes de la CIA
con nombre y apellidos a los que se pretende
procesar en Italia.
Alemania
Jaled El Masri, alemán de origen libanés y en
paro, decide tomarse él solo unos días de va-
caciones tras una discusión con su mujer. En ene-
ro de 2004 y desde Ulm (Alemania) toma un
autobús con dirección a Skopje, capital de Ma-
cedonia. En la frontera entre Serbia y Macedo-
nia le retienen su pasaporte alemán y se le
interroga sobre sus vínculos con Al-Qaeda. Pese
a negar todo es llevado a un hotel a las afue-
ras de Skopje donde durante 23 días es some-
tido a duros interrogatorios y se le acusa de
tener un pasaporte falso, de ser realmente un
egipcio y de haber participado en un campo
de entrenamiento en Jalalabad (Pakistán). A con-
tinuación lo llevan drogado hasta Kabul en
avión y en Afganistán es recluido en una pe-
queña y sucia celda. Tal y como después ha re-
latado a la prensa alemana, "el agua para beber
apestaba como el de una pecera". Sus guardia-
nes hablaban muy bien inglés, con acento nor-
teamericano. En los interrogatorios hombres
enmascarados y vestidos de negro le decían:
"¿Sabes dónde estás? Estás en un lugar donde
no hay leyes. Nadie sabe que estás aquí". Le acu-
saban de haber llevado a Mohamed Atta al cam-
po de entrenamiento donde Osama Bin Laden
lo reclutó para sus atentados del 11-S. Duran-
te tres meses le interrogaron y torturaron has-
ta que un día llegó un hombre amable que se
identificó como Sam y que hablaba perfecto
alemán. Sam le acompañó en un viaje en avión
y después en carretera hasta un puesto fron-
terizo que desconocía, donde le devolvieron su
documentación. Era la frontera albanesa con
Macedonia. Era el 24 de mayo de 2004 como de-
muestra un sello albanés en su pasaporte.
Al regresar a Ulm (Alemania) nadie le cree,
ni siquiera su mujer, pero la fiscalía de Munich
investiga esta historia y hasta ahora todo in-
dica que Jaled El Masri dice la verdad. Su pa-
saporte tiene sellos de Macedonia y Albania en
las fechas que él menciona; el chófer del autobús
confirmó que Masri fue detenido por la policía
macedonia y en el registro de vuelos del aero-
puerto de Skopje se recoge a las 9 de la noche
del 23 de enero el aterrizaje de un avión esta-
dounidense Boeing 737 con matrícula N313P y
su despegue seis horas después hacia Kabul en
el día y hora aproximada que Masri dice que
fue sacado de Macedonia. Su abogado cree que
el responsable del secuestro es Estados Unidos
y que a su cliente le confundieron con el egip-
cio Jalid El Masri, cuyo nombre aparece en la
comisión estadounidense que investigó los
atentados del 11-S. Se ha realizado un análi-
sis químico de su pelo con radioisótopos y se
ha demostrado que efectivamente estuvo en
Afganistán. El detenido aseguró haber com-
partido su martirio con otros prisioneros pa-
quistaníes, yemenitas, afganos y tanzanianos,
secuestrados en diversos países.
Suecia
El 18 de diciembre de 2001 dos egipcios asila-
dos en Suecia fueron detenidos por agentes de
la policía de seguridad sueca (SAPO) en las ciu-
dades de Estocolmo y Karlstad. Uno mientras
regresaba a su casa de un curso de sueco y el
otro mientras estaba en su comercio. Fueron es-
posados de pies y manos y trasladados al aero-
puerto de Bromma, en la capital, donde fueron
entregados a unos agentes estadounidenses
enmascarados que esperaban en un avión nor-
teamericano. Una vez dentro del avión les cor-
taron la ropa, les desnudaron y les introdujeron
unos supositorios, presumiblemente con efec-
tos narcóticos. También se les tapó los ojos y
emprendieron vuelo hacia Egipto, donde fue-
ron torturados y juzgados por un tribunal mi-
litar, que condenó a uno de ellos y liberó al
otro. Ambos, uno en libertad y otro desde la
prisión, han denunciado las torturas.
Un programa de la televisión sueca TV4, que
ha investigado el caso, logró ponerse en con-
tacto con Premier Executive Transport Servi-
ce, la empresa propietaria del Boeing (y tapadera
de la CIA), quien indicó que "sólo hacemos ´le-
asing´ a través del Gobierno norteamericano"
y que "nuestros contratos son ultrasecretos".
cnt
n°312 mayo 2005
Actualidad
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199
La conexión española de las
prisiones volantes de la CIA
Queda constatado el uso del aeropuerto ma-
llorquín por el Boeing 737 del tipo BBJ (Bo-
eing Biz Jet, o reactor de negocios Boeing)
con matrícula N313P (donde la N inicial iden-
tifica que es un avión de Estados Unidos) du-
rante al menos dos veces en enero de 2004.
Dicho avión salió de Palma el día 23 de ene-
ro para secuestrar al alemán de origen libanés
Jaled El Masri en Macedonia y llevarlo hasta
Kabul (Afganistán). Curiosamente existe una
foto del avión tomada el mismo día 23 de ene-
ro por la mañana en el aeropuerto de Son
Sant Joan, horas antes de partir a Macedo-
nia. Una vez "entregado" los agentes de la
CIA regresaron a Palma y tanto el aparato
como sus tripulantes permanecieron tres días
en la isla, antes de partir hacia el aeropuerto
Dulles de Washington, situado cerca del Pen-
tágono y de la sede de la CIA en Langley. El
Boeing fue comprado tres meses después del
11-S. En la foto se pueden apreciar unos apén-
dices en la parte superior que delatan un sis-
tema sofisticado de comunicaciones, propio solo
de labores de espionaje. En los aeropuertos
se presenta como un vuelo privado y ha visi-
tado países como Egipto, Siria, Jordania, Irak
(tras la ocupación) y Uzbekistán. En una oca-
sión el avión llegó a Palma procedente de Ar-
gel por lo que se especula que pudiera haber
pasado por Palma con algún secuestrado pro-
cedente del país norteafricano. Es de resaltar
que dos días antes del atentado en Madrid del
11-M este avión aterrizó en Palma a las siete
de la tarde procedente de Libia. Curiosamen-
te sólo cinco días antes había pasado por ese
mismo aeropuerto EL Chino, el jefe del co-
mando terrorista del 11-M. Al día siguiente del
atentado el avión despegaría (como así ates-
tigua otra fotografía) rumbo a Suecia.
Existe un segundo avión de la CIA que ha
usado el aeropuerto mallorquín. Es un reac-
tor Gulfstream V, matriculado como N379P y
que empezó a funcionar tras el 11-S. Como
en el caso del Boeing el avión llegó a Ma-
llorca procedente del aeropuerto estadouni-
dense de Dulles y prosiguió camino hasta
Mitiga, un pequeño aeródromo a las afueras
de Trípoli (Libia). El destino final del avión
fue la base norteamericana de Guantánamo.
Se especula que Gadafi, para congraciarse
con Bush, hubiera entregado algún sospe-
choso de terrorismo.
Tanto el Boeing como el GulfStream per-
tenecían a la misma empresa ficticia de Mas-
sachussets, Premier Executive Transport Service.
Una vez que se publicó en la prensa que am-
bos aparatos eran usados por la CIA fueron
inmediatamente vendidos a otras dos empre-
sas fantasmas, Keeler and Tate Management
y Bayard Foreign Marketing (está última el
16 de noviembre pasado). El Chicago Tribune
ha demostrado que el supuesto propietario
de la segunda empresa, Leonard T. Bayard,
no existe, algo habitual en las operaciones de
la CIA. Por supuesto, también se ha cambia-
do la matricula de los aviones. Las siete ve-
ces (entre enero de 2004 y enero de 2005)
que estos dos aparatos hicieron escala en Pal-
ma no lo hicieron como una escala técnica de
horas sino que pernoctaron al menos una no-
che. Los agentes de la CIA (2 o 3 norteameri-
canos) se alojaron en el hotel de lujo Meliá
Victoria cada uno en una habitación aunque
el abono de las habitaciones se hacía de for-
ma conjunta con una tarjeta de crédito. To-
dos los vuelos tenían carácter internacional
y privado, y en ninguno de los casos el si-
guiente enlace era otra ciudad occidental sino
lugares donde se practica la tortura: Guantá-
namo, Libia, Irak, Afganistán, Argelia, Mace-
donia y Rumanía. Hay que recalcar que en
ningún momento es posible inspeccionar el in-
terior de estos aviones, dado que se vulnera-
ría la normativa internacional. Únicamente
se realizan controles policiales sobre la tri-
pulación, los pasajeros y los equipajes que
abandonen los aparatos.
Existe un tercer avión que ha visitado la
isla balear, al menos en cinco ocasiones du-
rante el 2004. Es un Gulfstream IV cuya ma-
trícula era N85VM (posteriormente cambiada
a N227SV) y que es propiedad del multimi-
llonario Phillip H. Morse, copropietario de un
equipo de béisbol. Morse ha confirmado al
Boston Globe que "uno de nuestros clientes
es la CIA". La fiscalía de Milán relaciona este
avión con el usado para "entregar" a Abu
Omar porque coincide la ruta y la fecha y hora
que Abu Omar contó por teléfono. El 20 de abril
de 2004 llegó a Palma desde el aeropuerto es-
tadounidense de Dulles y entre otros destinos
frecuentó Afganistán, Jordania y Marruecos.
Según el diario Chicago Tribune este avión
ha estado más de 50 veces en Guantánamo.
Los mismos reactores Gulfstream que han
pasado por Mallorca también han realizado
el año pasado al menos cinco escalas con ca-
rácter técnico (inferiores a 20 horas) en el
aeropuerto tinerfeño Reina Sofia entre mar-
zo y septiembre de 2004. En dos ocasiones
los aparatos procedían del aeropuerto Dulles
de Washington y se dirigían a Rabat (Ma-
rruecos). En otros dos casos fue a la inversa
y en la quinta ocasión venía de Dulles y se di-
rigía a Nairobi (Kenia). La presencia de Ma-
rruecos en estos viajes confirmaría la tesis
adelantada por el Chicago Tribune: Marruecos,
gran aliado de EEUU, es uno de los países que
permite interrogatorios con tortura por par-
te de agentes norteamericanos a islamistas.
Días después se supo que uno de los vuelos
que procedía de Marruecos paró en la isla ca-
naria, antes de poner rumbo a Washington,
tras haber dejado a cinco marroquíes que tras-
ladaban desde Guantánamo, uno de los cua-
les era Abdellah Tabarak, que podría ser un
lugarteniente de Osama Bin Laden. Poste-
riormente se ha descubierto que el aeropuerto
de Los Rodeos también ha sido utilizado por
la CIA desde finales de 2001.
Un grupo de ciudadanos mallorquínes a tí-
tulo personal han denunciado ante la fiscalía
estos hechos como presuntos delitos de de-
tención ilegal, secuestro y torturas. El diputado
de Los Verdes (integrado en el grupo socialis-
ta) en el Congreso, Francisco Garrido, pidió la
comparecencia de los ministros de Interior y
de Asuntos Exteriores, pero fue desestimada
por el Gobierno socialista por "inoportuna".
En una investigación exclusiva realizada por
nuestro periódico hemos podido verificar otros
lugares por los que han pasado el Boeing 737
y el Gulfstream V. El Boeing estuvo el 24 de
agosto de 2003 en el aeropuerto de Oporto
(Portugal), el 6 de diciembre de 2003 aterri-
zó en Malta procedente de la base militar in-
glesa de Northolt (dos días después partiría
a Líbia), el 10 de diciembre se encontraba de
nuevo en Malta y el 24 de diciembre de 2003
en el aeropuerto de Ginebra (Suiza), el 2 de
diciembre de 2004 en el aeropuerto de Tulsa
(Oklahoma, EEUU). En mayo de 2002 el Gulfs-
tream V estuvo en Oporto cuando su matrí-
cula era N379P mientras que el 16 de abril de
2004 estuvo en Ginebra, con la matrícula ya
cambiada a N8068V.
Además según una investigación del pe-
riódico alemán Tagesspiegel estos dos aviones
de la CIA pasaron en varias ocasiones por los
aeropuertos de Frankfurt, Sttutgart, Munich
y Ramstein. En una ocasión el avión proce-
día de Bagdad y al día siguiente partió hacia
Washington. Los detalles de El Masri coinci-
den con el Boeing 737, que aterrizó al menos
23 veces en los dos últimos años mientras
que el Gulfstream matriculado como N8064V
lo hizo en al menos 50 ocasiones durante los
tres últimos años.
Un grupo de ciudadanos mallorquínes a título
personal han denunciado ante la fiscalía estos
hechos como presuntos delitos de detención
ilegal, secuestro y torturas
viene de la página 18
Desde marzo el Diario de Mallorca está publicando que la CIA usa el aeropuerto de
Son Sant Joan de Palma de Mallorca como base para sus operaciones de secuestro
de supuestos terroristas islámicos