Miguel Ángel
¿Qué es el sindicalismo y qué es el sindi-
cato?
El sindicato es el grupo u organización donde
los trabajadores actúan en forma de asocia-
ciones gremiales en defensa de sus intere-
ses económicos y sociales. El sindicalismo
es la herramienta que utiliza la clase obre-
ra para la conquista diaria de los derechos
de los trabajadores mismos. De esta base
sindical se construyen las bases del sindi-
calismo revolucionario (término que mas
tarde tomaría e interpretaría la CNT como
anarcosindicalismo).
El sindicalismo revolucionario es el medio
por el cual la clase obrera, consciente de su
explotación, pretende ser la oposición máxi-
ma al capitalismo y al Estado, luchando así por
una finalidad que no es otra que la autoges-
tión de los centros de trabajo, la abolición del
Estado y la creación de una sociedad basada
en el sistema libre autogestionario, donde sea
el conjunto de la sociedad (no capitalista) que
decidirá a través de sus propios medios y cau-
ces el destino colectivo que sólo el pueblo
ingobernable sin vanguardias, ni dirigentes,
puede crear.
Este sindicalismo de combate utiliza unos
medios de actuación propios como forma de
fortalecerse a sí mismo. El sindicalismo como
herramienta de lucha debe utilizar la lógica
anarcosindical: autonomía obrera en el senti-
do de reclamarse como organización inde-
pendiente y autónoma de cualquier grupo de
presión que quiera dirigirla o manipularla.
El anarcosindicalismo (sindicalismo revo-
lucionario) sólo debe luchar por los intereses
de los trabajadores (oprimidos) mismos.
¿Cómo? Utilizando la acción directa: los tra-
bajadores deben solucionar sus problemas con
la patronal de forma directa sin mediaciones
políticas del Estado que frenan el proceso de
emancipación obrera. Este es el sindicalismo
que hoy se debe revindicar.
El sindicalismo burocrático, el de los pro-
fesionales del sindicalismo, es el que se niega
a sí mismo, actuando por el ejecutivismo de
sus dirigentes y la complicidad o desconoci-
miento de sus bases en contra de los intere-
ses del conjunto de la clase obrera.
Por lo tanto estamos en la obligación de
preguntarnos sinceramente, ¿CC.OO. y UGT son
sindicatos? ¿Hacen sindicalismo? No, el sin-
dicalismo no es destruir las conquistas y dere-
chos de los trabajadores, ni depender como
sindicato de los intereses capitalistas de
empresas o grupos políticos que pretenden
monopolizar la actuación obrera.
El sindicalismo, o mejor dicho el sindica-
lismo revolucionario, es actuación en benefi-
cio de, no en contra de. El sindicalismo
burocrático que ha domesticado a los traba-
jadores debe de ser denunciado y combatido
por los trabajadores mismos.
Recordemos que la creación de la CNT fue
la federación a principios del siglo pasado de
las distintas sociedades obreras de resistencia
al capital, que se constituyeron como organi-
zación para sumar sus experiencias y esfuer-
zos en pro de la clase obrera.
La CNT fue una sindical pionera, porque
entendió rápidamente que la explotación no
tiene fronteras y por lo tanto era necesaria la
coordinación y la solidaridad de los trabaja-
dores por encima de países o fronteras cultu-
rales. Si hoy disponemos de mayor facilidad
para el contacto internacional a través de
medios técnicos como por ejemplo Internet,
los trabajadores del siglo pasado ya utiliza-
ban el esperanto como idioma mundial que
promovía la fraternidad de todos los pueblos
y personas del mundo. Si los trabajadores de
hoy denuncian y desconfían de la política- de
quien sea- los trabajadores del siglo pasado
ya denunciaban las actuaciones parlamenta-
rias y estatistas de la burguesía, que sólo era
capaz de interpretar su papel de nuevos gober-
nantes, en contra del impulso universal y liber-
tario de los explotados del mundo.
El sindicalismo que debemos revindicar hoy
es el asambleario, autogestionario, autóno-
mo, transformador, revolucionario y salvaje.
La lucha continúa, y la razón nos llama a
posicionarnos en el activismo, en pro de la
igualdad económica y social.
El sindicalismo hoy tiene que seguir
luchando por las razones económicas básicas,
pero sin olvidar y sin dejar de combatir y
denunciar problemáticas sociales (presos,
represión, discriminación, etc.) que precisa-
mente tienen su arraigo principal en la desi-
gualdad económica.
En la actualidad nos encontramos con alter-
nativas y nuevas visiones del sindicalismo, en
formas de corrientes descentralizadas que tra-
bajan a través de colectivos que denuncian la
precariedad y la explotación en el mundo del
trabajo. Es esa clase precaria de hoy la que
tiene en sus manos un papel importante de
coordinar, aprender, revisar y actualizar a
nuestros tiempos la respuesta que van a ir
dando los nuevos oprimidos contra las clases
dominantes; experiencias tenemos en
Andalucía y Barcelona con el May Day, y estas
son la prueba de que el combate obrero va a
seguir reinventándose y proyectándose ante
los sectores precarios, construyendo una iden-
tidad obrera-precaria actual, que al igual que
los primeros fundadores de la AIT, aspirara a
la emancipación íntegra del ser humano. Este
va ser el camino y en él todos, de una forma
u otra, nos vamos a reencontrar.
Miguel Ángel es miembro de CNT-Valencia.
cnt
n°314 julio 2005
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¿Existen razones para un sindicalismo hoy?
En la actualidad, muchos son los compañeros y compañeras que se plantean la vigencia del sindicalismo o la
actuación en otros campos más sociales. Para poder reflexionar sobre estas cuestiones debemos pensar lo que cada
uno entiende por sindicalismo. Después de ese análisis podremos calcular su coyuntura social real, su presente crítico
y lo que es mas importante, su proyección hacia el futuro
Réquiem por las humanidades. La reforma de los
planes de estudios universitarios ............................... 22
Hasta que la muerte nos separe. La polémica de los
matrimonios homosexuales........................................ 23
Opinión
El sindicalismo revolucionario es el medio por el cual la clase obrera,
consciente de su explotación, pretende ser la oposición máxima al
capitalismo y al Estado
El sindicalismo, o mejor dicho el sindicalismo revolucionario, es actuación en
beneficio de, no en contra de. El sindicalismo burocrático que ha
domesticado a los trabajadores debe de ser denunciado y combatido por los
trabajadores mismos
Es esa clase precaria de hoy la que tiene en sus manos un papel importante
de coordinar, aprender, revisar y actualizar a nuestros tiempos la respuesta
que van a ir dando los nuevos oprimidos contra las clases dominantes
ROGER