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cnt
n°316 octubre 2005
Opinión
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Movimiento Libertario Cubano (MLC)
E
l 1º de enero de 1994 entraba en
vigencia el Tratado de Libre
Comercio entre los Estados Unidos,
Canadá y México; y, junto con el
nuevo año, para aguar la fiesta de
los poderosos, irrumpieron también en el esce-
nario histórico, desde las entrañas mismas de
la olvidada Selva Lacandona, "el fuego y la
palabra" de los rebeldes zapatistas. En ese
entonces, el mundo entero parecía transitar
sin demasiados sobresaltos ni enérgicas con-
testaciones hacia el "fin de la historia" y lo
hacía por el camino de la "globalización" y el
neoliberalismo; es decir -para no olvidarlo y
suponer erróneamente que esas palabras todo
lo explican-, por el sendero de las que no son
más que las formas presentes asumidas hege-
mónicamente por el sistema estatal de cua-
driculación de los pueblos y el capitalismo
transnacional; o sea, los modos actualmente
prevalentes de dominación y explotación a
gran escala. En un contexto tan escasamente
esperanzador, la irrupción zapatista significó
un vigoroso soplo de aire fresco y una estruen-
dosa confirmación -anticipada, naturalmente,
en innumerables pero menos resonantes ges-
tos de resistencia a lo largo y a lo ancho del
mundo- de que la historia seguía su curso y de
que nada había detenido la lucha de los pue-
blos. Así fue saludada desde un primer momen-
to por agrupaciones izquierdistas de diversos
pelajes y trayectorias y así fue recibida tam-
bién por el Movimiento Libertario Cubano,
habiendo prestado entonces nuestro apoyo ini-
cial a proyectos comunitarios específicos en
la Selva Lacandona como el de la Escuela Anti-
autoritaria 1º de Mayo o el Campamento de
Solidaridad Directa Mártires de Chicago. Para
nosotros, tanto en aquellos primeros tiempos
como ahora, la emergencia y el desarrollo del
Ejército Zapatista de Liberación Nacional y los
hechos que éste ha producido se vuelven com-
prensibles y reclaman una mirada especial en
tanto parte de la emergencia y el desarrollo de
una nueva izquierda revolucionaria latinoa-
mericana. Es la conformación, el perfil y las
orientaciones de esa constelación de agrupa-
ciones y prácticas rebeldes lo que constituye
una de nuestras preocupaciones básicas y por
ello no podemos menos que inscribir en ese
marco nuestra toma de posición sobre el reco-
rrido del EZLN y su desembocadura en la
reciente Sexta Declaración de la Selva
Lacandona; como también sobre su trata-
miento y sus derivaciones. Así lo haremos,
entonces, con las solidaridades y los respetos
que el movimiento zapatista se ha ganado por
méritos propios y cuya proclamación es inne-
cesaria; pero también sin ahorrarnos -en lo
El MLC presenta a consideración y debate colectivo sus reflexiones en torno al pronunciamiento hecho público en julio
de 2005 por el EZLN, en el estado de Chiapas, México.
pasa a la página 25
Debido a la extensión del texto, publicamos en este número del cnt la primera entrega de este artículo del Movimiento
Libertario Cubano (MLC). La segunda parte aparecerá en el número de noviembre.
Es la conformación, el perfil y las orientaciones de
esa constelación de agrupaciones y prácticas
rebeldes lo que constituye una de nuestras
preocupaciones básicas
Reflexiones en torno a la VI Declaración
de la Selva Lacandona y la nueva
izquierda latinoamericana
(1)
Es la autonomía de los movimientos sociales de base lo que resulta más interesante de la, así denominada, nueva izquierda latinoamericana.
/ AGENCIAS
El EZLN y la VI declaración de la Selva Lacondona

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