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Marià Torres
La pretensión, por parte del PP, de construir
una autopista en Ibiza añadida a otras agre-
siones que se están proyectando en la isla (am-
pliación, por parte del gobierno central, del
aeropuerto que perjudicará el parque natural
de Ses Salines, por ejemplo) han hecho reac-
cionar a los habitantes con una contundencia
que ha sorprendido a muchos.
La construcción de autopistas -desdobla-
mientos en el lenguaje administrativo- está
afectando a numerosas propiedades rurales. La
intención del PP, influido por los intereses del
grupo Matutes en el trazado, es realizar un
desdoblamiento de la carretera que va desde
la capital, Eivissa, hasta Sant Antoni. Desdo-
blamiento que incluye en algunos tramos has-
ta 8 rotondas en desnivel (vulgo, escaletrix),
un túnel de 25 metros de profundidad para el
uso y disfrute de dos discotecas, hasta 6 ca-
rriles atravesando un parque natural, todo ello
sin hablar del consumo de territorio, la tala de
árboles y la destrucción del mundo agrícola
ibicenco (una de las pocas señas de identidad
que perviven en la isla. Toda esta maravilla en
una isla de 45 kilómetros cuadrados y con
100.000 habitantes. Abel Matutes, blanco de
las críticas de los que defienden la isla, ha lle-
gado a ofrecer 300.000 euros- que ya han sido
reclamados- a quien demostrara su implica-
ción directa en el trazado o en el beneficio de
la construcción de la autopista. El que algu-
nos terrenos o inmuebles de su familia se ha-
yan visto beneficiados o, casualidad de
casualidades, que una familiar suya sea la en-
cargada del Consell Insular (la Diputación) de
carreteras y obras públicas parece no contar.
Para hacer la autopista del aeropuerto, por
ejemplo, está previsto destruir una veintena de
casas, propiedades rurales en su mayoría, y el
pago de las indemnizaciones por parte del Go-
bierno Balear es de 1100 euros el m2.A pesar
de lo que dicen los propagandistas oficiales
este precio deja a los expropiados en la calle
ya que en la isla el precio más barato ronda al
doble por m2.
Las órdenes de desahucio y la ejecución de
estas se están realizando sin ningún tipo de
garantías legales. Los numerosos antidistur-
bios que acompañan a las máquinas excava-
doras que se encargan de tirar las casas no
atienden a las numerosas quejas de los veci-
nos y los representantes de la plataforma An-
tiautopista de Eivissa que, muchas veces,
documentos en mano, demuestran que la ex-
propiación y destrucción de la propiedad se
realiza sin cumplir los requisitos legales.
Dos claros casos son la ocupación de la
finca de Can Malalt sin tener la orden de ex-
propiación o el de la finca de Catalina Car-
dona donde se ha podido probar que la firma
que aparece en el acta de expropiación no es
la suya.
A ello podemos unir que las excavadoras re-
alizan los trabajos sin placas identificativas,
que los guardias civiles se dedican a echar a
la gente concentrada en fincas privadas y per-
miten el trabajo de las máquinas en fincas
que todavía están pendientes de expropiar y
sin ninguna resolución al respecto. La sensa-
ción generalizada en la isla es que, de una
forma palmaria, los policías protegen a los de-
lincuentes.
Ante la lluvia de críticas, el gobernador ci-
vil de las Islas Balears, el socialista Ramón So-
cias, ha declarado que se limitan a cumplir la
ley. ¿La ley de quién? Los incidentes que se han
ido desarrollando desde la manifestación son
demasiados como para apuntarlos en este ar-
tículo pero, a modo de ejemplo, podemos de-
cir que van desde el caso del chaval de Sant
Jordi de Ses Salines que, impresionado ante
el avance de las excavadoras y los "robocops",
decide sacar una foto por lo cual es persegui-
do hasta ser acorralado en un jardín, pasando
por detenciones arbitrarías, hasta las miste-
riosas quemas de excavadoras -cuatro a fecha
de hoy- ubicadas en sitios extremadamente vi-
gilados. Las obras están rodeadas de barreras
para dificultar el acceso hasta el punto que
las rodean.
Otra de las protagonistas de las expropia-
ciones, suponemos que involuntaria, es la fo-
tocopiadora del Tribunal Superior de Justicia.
Hace dos meses diversos recursos fueron de-
sestimados por este Tribunal, sin ser tan sólo
contestadas. Las contestaciones del Tribunal
eran fotocopiadas las unas de las otras res-
pondiendo a las personas como si fueran em-
presas y desestimando hechos que no se
habían denunciado. Parece ser que las auto-
rizaciones para derruir las casas de Ca Na Pa-
lleva -y otras fincas- también son resoluciones
fotocopiadas una de la otra. En algunos casos
las órdenes se parecen tanto que la de una casa
reproduce equivocadamente el nombre del
propietario (las órdenes llegan a nombre de
otra persona).
La lucha da sus frutos.
El movimiento antiautopista de Eivissa está
demostrando, una vez más, que la acción di-
recta da sus frutos. Por el momento, el PP vien-
do el rechazo generalizado que está provocando
el destrozo del territorio, ha decidido retirar el
proyecto de autovía entre Inca y Manacor (en
Mallorca). Este proyecto fue el que más movi-
lizaciones en contra produjo en el momento de
su presentación y que se intentó acallar me-
diante la coacción de las multas. Este anun-
cio, curiosamente, no se supo en Eivissa en
un primer momento a través de los medios de
comunicación sino que los primeros que se hi-
cieron eco de él fueron los diversos blogs de-
dicados a la lucha. El segundo movimiento por
parte del PP ha sido criminalizar el movimiento.
El PSOE, que en primer momento dio su apo-
yo a las movilizaciones, también se está dis-
tanciando hasta el punto de traicionar el acuer-
do tácito de subordinar la concesión de más di-
nero a infraestructuras por parte del gobierno
central a que los proyectos no fueran contes-
tados por la opinión pública. Además la acti-
tud del gobernador civil no deja lugar a dudas
sobre cual es el posicionamiento de los socia-
listas. Los medios de comunicación tampoco se
quedan atrás desde que Jaume Matas, el pre-
sidente autonómico, calificó a la gente de la
Plataforma como gente que practica la "kale
borroka". La manipulación absoluta y la des-
vergüenza las encabeza El Mundo mientras que
los demás medios se dedican a dar medias ver-
siones o mentir descaradamente o ignorar los
hechos. Un ejemplo de ello, es el anuncio -a
bombo y platillo- de la resolución por parte del
Tribunal Superior de Justicia de Balears de au-
torizar el tirar abajo las casas de Ca na Palle-
va cuando en realidad sólo había autorizado el
derrumbe de dos casas sin dar ningún plazo de
ejecución. Los funcionarios fueron a las vi-
viendas con una carta en la cual se les notifi-
caba que en 8 días tenían que desalojar o serían
sacados a la fuerza por la guardia civil. Esta no-
tificación fue llevada también a una persona
que no correspondía, Margalida Tur, que firmó
el oficio de buena fe. Eso fue motivo para que
el Diario de Ibiza -que pertenece a Prensa Ibé-
rica- publicara una información falsa según la
cual la familia no presentaría recurso contra el
desahucio. Es sabido por todo el mundo que las
tres familias que habitan Ca na Palleva no sólo
presentarán recursos contra las órdenes judi-
ciales sino que nunca se han mostrado con-
formes con la expropiación que les deja
literalmente en la calle.
A pesar de ello, la lucha está generando
una corriente de simpatía y de complicidad
con los antiautopistas muy grande. La lucha es
desigual, sobretodo en una isla donde todo el
mundo se conoce y los que controlan los re-
cursos económicos no dudan en coaccionar a
los resistentes. A pesar de ello, ya desde el
principio de las actuaciones policiales no ha ha-
bido ningún movimiento importante que la
Plataforma no haya conocido con antelación.
Sobre todo al respecto de los movimientos de
los antidisturbios que llegan o se van (en el
puerto, en el aeropuerto). La muestra más pal-
pable del nivel de solidaridad es que estas fil-
traciones suelen llegar de los hoteles donde
están alojados los antidisturbios, de la em-
presa de seguridad privada, de los trabajado-
res de las empresas constructoras. Gracias a
este apoyo social ha sido prácticamente im-
posible sorprender a los antiautopistas que
siempre han podido adelantarse (ocupando la
finca a expropiar, cortando carreteras, etc).
En Menorca y Mallorca se han producido
movimientos espontáneos de solidaridad con
Eivissa. Parece ser que la lucha de los ibicen-
cos ha traspasado las fronteras naturales de
las islas gracias a internet, ya que los medios
de comunicación de principio no le dieron im-
portancia a las movilizaciones.
Independencia de intereses políticos.
La FL de CNT participó en la convocatoria uni-
taria del 1 de abril, 3000 personas según la po-
licía. Lo más destacado de esta manifestación
es que fue organizada al margen de los parti-
dos políticos y los grupos ecologistas más o
menos oficiales. La cabeza de la manifesta-
ción discurrió sin ninguna bandera ni emble-
ma que no fuera la pancarta de solidaridad
con los antiautopistas. Este hecho ha sido
muy comentado en los medios de comunica-
ción y en algún blog se han reflejado las pro-
testas de políticos que se sintieron
menospreciados y al margen.
Objeción fiscal a los gastos militares.
Una perspectiva anarcosindicalista ............................ 14
Incremento de la represión a los movimientos
sociales.
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Actualidad
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n°323 mayo 2006
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Eivissa (Ibiza) está viviendo momentos de enorme tensión a causa de las obras de las
nuevas autopistas proyectadas. El 17 de febrero salieron a la calle 22.000 personas
-según la policía- para protestar en contra de la política desarrollista llevada a cabo por
el PP. En cifras redondas significa que una cuarta parte de la población salió a la calle
a protestar.
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Manifestación en Mallorca en contra de la construcción de más autopistas.
/ CNT-MALLORCA
La lucha contra las
autopistas en Ibiza
Jaume Matas, el presidente autonómico, calificó a
la gente de la Plataforma como gente que practica
la "kale borroka"

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